¿COMO ES ESTO POSIBLE? La barba de los hombres tiene más bacterias dañinas que el pelo de los perros


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Científicos de Suiza y Austria se llevaron una sorpresa al analizar los resonadores magnéticos. Su propósito era averiguar si era seguro utilizar los mismos equipos para personas y animales, dado que por su costo suelen emplearse en perros. Su hallazgo los impactó: los pacientes sucios eran en realidad los humanos.

¿Cómo es esto posible? De acuerdo a los resultados publicados en la revista científica European Radiology, las barbas de los hombres tienen más bacterias humanas nocivas que la parte más sucia del pelaje de los perros. Para determinarlo, tomaron muestras de piel y saliva de 18 participantes masculinos barbudos de entre 18 y 76 años y las compararon con el pelo y la saliva de 30 perros. Los datos llegaron de varios hospitales europeos.

Lo que buscaban eran colonias de patógenos humanos en ambos casos y lo que descubrieron fue que el vello facial contenía una cantidad significativamente mayor de bacterias potencialmente dañinas que el pelaje canino.Asimismo, observaron también que eran las personas las que dejaban los resonadores más contaminados. “Dado que el equipamiento usado para ambos casos se limpiaba rutinariamente luego de evaluar a un animal, había una presencia menor de microbios que en los escáneres destinados solo a humanos”, escribieron los investigadores.

La situación detrás de esta investigación es que los resonadores magnéticos son muy caros para las clínicas veterinarias, por lo que en Europa suelen buscar lesiones en el cerebro y la columna vertebral de los perros en los equipos de hospitales. De cualquier forma, los expertos advierten que este estudio no busca señalar a las barbas como nocivas sino demostrar un problema de higiene.

Lo que se desprende de las conclusiones es, en realidad, que los humanos dejamos muchas más bacterias potencialmente infecciosas en los hospitales de las que creemos, y que tal vez limpiar las superficies no sea suficiente. En este sentido, el artículo señala que “no hay razón para creer que las mujeres tengan una menor carga bacteriológica que los hombres barbudos”.

“La pregunta central no debería ser si permitimos que los perros accedan a estudios por imágenes en nuestros hospitales. Tendríamos que hacer foco en el conocimiento y la percepción de la higiene, así como también entender qué es lo que pone en riesgo a nuestros pacientes”, advierte el artículo.


La totalidad de los hombres participantes de la investigación presentaron una alta cantidad de microbios tanto en la piel como en la saliva, mientras que en solo 23 de los 30 perros sucedió lo mismo.  


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